Buscando documentarme sobre un
tema particular que me gusta y me llama mucho la atención como es la depresión,
encuentro un gran vínculo con el suicidio y como ya lo he planteado en
otros contenidos, muy poco gusta escribir sobre el tema, es muy doloroso todo
lo que involucra una situación de estas, pero es necesario traerlo y tenerlo
presente, aprender un poco de cómo estamos actualmente y cómo manejarlo.
A qué nos enfrentamos
Estamos aquí y ahora mirando y
analizando lo que hemos vivido desde que comenzó la pandemia a nivel mundial,
el confinamiento nos ha ido llevando por fases que comenzaron muy bonitas y
acogedoras porque nos reencontramos en el hogar padres e hijos, realizando lo
que teníamos tiempo que no hacíamos como actividades lúdicas, conversatorios,
ver pelis, compartir en la mesa a la hora de comer, teletrabajando, en fin,
toda una “luna de miel” familiar.

Virales fueron los momentos donde se salía a alegrar desde balcones cantando, tocando un instrumento musical, aplaudiendo a los héroes de batas blancas pero, como que ya hemos empezado a poner los pies sobre la tierra y notamos como se encuentra nuestro alrededor, la pandemia se ha llevado tesoros valiosos para nosotros : familiares, vecinos, compañeros de trabajo (hoy me entero que falleció un colega con quién tuve el gusto de trabajar durante mi residencia médica asistencial), y otros no tan conocidos pero igual muy dolorosas sus partidas.
Poco a poco empezamos a darnos
cuenta cómo pudieran estar muy cerca o dentro de muchos de esos hogares dos epidemias
desconocidas y ocultas: depresión y suicidio.
Es difícil poder determinar en
estos momentos la magnitud de este problema. Sin embargo, el incremento del
consumo de ansiolíticos, antidepresivos y las llamadas a teléfonos de Servicios
de Urgencias, nos pueden orientar a conocer un poco en donde estamos respecto a
los que se nos viene encima.
![]() |
| Depresión y Covid19 |
También es importante resaltar
que mucho antes de la pandemia, los números sobre depresión y suicidio
no eran muy favorables.
Qué es la depresión y el suicidio
La depresión está definida
en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DMS 5) como un
“trastorno mental que consiste en diversos síntomas como pérdida de energía y
del interés, cambios del apetito, dificultad para concentrarse, sentimientos de
tristeza, trastornos del sueño, autoculpabilidad, dificultad para experimentar
placer, cambios del peso corporal y agitación que pueden relacionarse con otros
trastornos”.
El suicidio se describe
como la muerte ocurrida por el comportamiento autoagresivo intencional, que
busca deliberadamente producir la muerte del suicida. Este comportamiento resulta
de un complejo proceso donde se distinguen las ideas suicidas y su
planificación, hasta llegar al intento suicida que finalmente culmina con la
muerte el sujeto involucrado.
La depresión, las rupturas
familiares y amorosas, la farmacodependencia son los mayores factores de
riesgo para el suicidio. Hallazgos clínicos encontrados en involucrados en
intentos de suicidios y suicidios consumados, demuestran deficiencia de algunas
enzimas y alteraciones en su componente genético.
¿Qué nos dicen las estadísticas?
A nivel mundial la depresión
afecta aproximadamente a 300 millones de personas. En Latinoamérica, representa
la segunda causa de trastorno mental después del alcoholismo.
La Organización Mundial de la
Salud plantea que al año aproximadamente 800.000 mil personas se suicidan y que
muchos otros han intentado hacerlo. Esta causa de muerte representa para las
familias una verdadera tragedia, y más cuando las edades involucradas en su
mayoría son adolescentes y adultos jóvenes de sexo masculino.
A pesar de que las mujeres son
las que mayormente tienen ideas suicidas, son los masculinos quienes terminan
en suicidio, por el uso de métodos más agresivos y violentos como armas de
fuego, ahorcamientos o ingestión de pesticidas, entre otros.
![]() |
| Intento de suicidio |
Se estima que alrededor de cada suicidio se
han dado en promedio 20 intentos, esto lleva a aumentar el riesgo que ocurran
intentos subsecuentes.
Se describe que por cada suicidio
quedan entre 80 y 100 personas afectadas, por un duelo muy duro de sobrellevar
y que puede quedar de por vida, llevando al entorno de la víctima a esa sensación
de si pudo haber hecho algo para evitarlo y gran sentimiento de culpa.
Los que más están en peligro
En países de altos ingresos el
suicidio por cuadros depresivos, tiene como detonante situaciones de crisis
financieras, rupturas familiares y cuadros de enfermedades crónicas
irreversibles.
Casos de violencia, abuso,
sensación de aislamiento, discriminación a refugiados, indígenas, migrantes,
reclusos, entre otros, se encuentran vinculados a altas tasas de suicidios o
con intentos previos de atentar contra su vida.
Los países de medianos y bajos
ingresos en los últimos años han representado las mayores tasas de mortalidad
por esta causa, llegando a un 79% de las estadísticas.
No perdamos de vista a nuestros adolescentes
Me preocupa y me llena de temor
que la literatura revisada describe que la mayoría de los involucrados en
suicidio son adolescentes.
![]() |
| Identidad y aceptación social en adolescencia |
Siendo
una de las más hermosas etapas del desarrollo y donde se moldea el futuro
adulto, también es donde confluyen diversas corrientes en la búsqueda de
alcanzar identidad, independencia y una aceptación social.
A pesar de que se trata de una
etapa donde físicamente se goza de buena salud, se encuentra en riesgo por
estar expuestos a factores externos como actos de violencia, accidentes, consumo
de drogas, alcohol y actividades sexuales de riesgo.
Se describe que en promedio uno
de cada cinco adolescentes sufre de depresión, que puede tener su origen algún
trauma sufrido por la separación de la familia, lo que dificulta establecer
nuevos vínculos, convirtiéndose esto en un terrible circulo vicioso.
![]() |
| Adolescente con depresión |
El
suicidio en los adolescentes se ubica en el quinto puesto de mortalidad en
edades comprendidas entre los 5 y 14 años y la tercera causa en edades entre
los 15 y 24 años.
Un estudio retrospectivo
realizado en adolescentes por especialistas chilenos, entre los años 2013 al
2017, obtuvo que el factor principal de comportamientos suicidas y de depresión
son las malas relaciones con los padres y baja autoestima.
El no vivir junto a ellos o que
éstos sean indiferentes a los problemas que presentan los adolescentes, o que
sean abusivos o sobre controladores, los problemas de violencia intrafamiliar
afectan severamente la salud mental de los jóvenes, ya que es cuando se
requiere mayor seguridad y estabilidad familiar.
![]() |
| Irritabilidad en adolescencia |
Los
varones muestran más rasgos de irritabilidad que enmascaran síntomas
depresivos, lo que conlleva a manejar un subregistro de esta patología.
En la actualidad existe una
deficiente comunicación efectiva en las familias por el uso desproporcionado de
medios tecnológicos, cuando se ha determinado que esta dependencia se asocia a
la depresión.
Lo que se nos viene encima…
¿Qué hacer para prevenir dos epidemias desconocidas y ocultas que acechan: depresión y suicidio?
Tanto las familias como
especialistas en materia de depresión y suicidio, debemos prepararnos
por el incremento que están presentando estos cuadros. Si mucho antes ya se
manejaban cifras alarmantes, después de esta pandemia del Covid19, las
consecuencias sociales y entre ellas la depresión y el suicidio serán mucho
más altas.
![]() |
| Comunicación familiar efectiva |
Debemos
revisarnos como familiares, estar atentos a cada detalle con nuestros hijos,
involucrarnos activamente en el medio donde se mueven, mantener comunicación
efectiva con ellos, ya sea de forma individual (cada padre o madre) y en
conjunto, dando total confianza e interés en oír sus inquietudes, brindarles seguridad,
pero no sobrecontroles.
Si en
algún momento llegamos a experimentar deseos de morir, hay que hablarlo con
familiares, personas cercanas y buscar ayuda profesional.
![]() |
| Ayuda en depresión |
Es necesario en primer lugar
admitir que se tiene un problema y no escatimar en pedir ayuda.
Cómo vamos…
El suicidio debe enfocarse como
un problema de salud pública, que lo es, y donde el diagnóstico y detección de
casos es fundamental, lo que puede lograrse fortaleciendo la red de atención
primaria de salud y en el ámbito escolar.
![]() |
| Prevención del suicidio |
Debe
contarse con un programa preventivo efectivo a nivel mundial y adaptarlo a cada
país, donde las tasas de suicidio sean elevadas.
La intervención oportuna tomando
en cuenta datos confiables, ayuda a implementar estrategias efectivas como
reducir el acceso a métodos o instrumentos de suicidio, como son restricción de
armas, pesticidas o instalar elementos de barreras en lugares de riesgo.
Los programas de intervención
preventiva en escuelas, entrenamiento a personas dentro de las comunidades para
que actúen en equipos escolares y universitarios.
Programas de intervención
psicosocial en personas que tienen antecedentes de historias de autoagresión.
![]() |
| Ayuda profesional |
La
capacitación de personal sanitario en atención primaria en la detección y
manejo de los problemas de salud mental es fundamental para el manejo y
derivación oportuna a especialistas cuando se requiera.
Otras estrategias que han resultado
eficaces en personas vulnerables, como son portadores de trastornos afectivos,
con crisis financieras, desempleados, con dolor o enfermedades crónicas, farmacodependencias entre otras, son las terapias a corto plazo, como el manejo
clínico y los servicios sociales de seguimiento.
La promoción de acciones de
difusión colectiva en los colegios, dirigida tanto a padres como docentes,
sobre los principales trastornos mentales, cómo identificar casos de riesgo y
sobre una atención clínica y comunitaria, son herramientas muy efectivas en la
prevención.
![]() |
| Comunicación efectiva con los hijos |
Insisto
padres y familiares, el suicidio es prevenible, debemos estar pendientes de
cualquier señal de alarma que se presente en el hogar, buscar ayuda profesional,
no detenerse en el camino y lograr evitar que la tragedia se cruce en nuestras
vidas.
![]() |
| Salva vidas, pide ayuda |
Hablemos
con nuestros hijos, debemos brindarles el salvavidas en el momento oportuno y
después no padecer de culpabilidad por no haber actuado o no haberle dado la
importancia necesaria.
Estos temas a pesar de que son
duros y tocan el alma de las familias, hay que abordarlos. Capacitarnos sobre
cómo detectar los riesgos que pueden llevar a la depresión y al suicidio,
aprender sobre las estrategias oportunas que deben implementarse es la mejor
decisión que podemos tomar.
Fuentes bibliográficas
http://revistas.unam.mx/index.php/jbhsi/article/view/72747/67027
https://ultimadecada.uchile.cl/index.php/RCSP/article/view/54957/58087
https://riuma.uma.es/xmlui/handle/10630/18408
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/suicide
https://www.rtve.es/noticias/20200630/suicidio-depresion-otra-epidemia-mas-alla-del-coronavirus/2023531.shtml
https://ultimadecada.uchile.cl/index.php/RCSP/issue/view/5232/Texto%20completo
http://www.revmultimed.sld.cu/index.php/mtm/article/view/1860












Excelente artículo, realmente alarmantes las estadísticas de depresión y suicidio, sobre todo en adolescentes.
ResponderBorrarHola gracias por el comentario. Dia a día son más este tipo de tragedias en los hogares. Debemos estar atentos ante cualquier señal de alerta, en el seno de la familia o en la comunidad, ésto es un problema de salud pública. Saludos
BorrarExcelente, un tema que a veces es dificil abordar pero necesario hacerlo y a tiempo, antes que lo haga la tragedia.
ResponderBorrarHola, buen día. Tu comentario tiene gran valor, no esperemos por la tragedia, actuemos, buscar ayuda profesional y documentarnos sobre las estrategias de prevención existentes, tango locales como nacionales y mundiales. Gracias por leerme. Saludos
ResponderBorrar